lunes, 14 de enero de 2013

Crítica, odio y amor: el blog cumplió un año

Hace un año y dos días escribía mi primer post. Cuánta agua ha corrido debajo del puente. Ya no me hacen pisar aquella iglesia que abandoné, por nada del mundo. Hace un mes vi en un velorio a la gente de la iglesia, que en tan alto grado de estima me tenían. Ahora me miran peor que hace un tiempo, miran mis tatuajes. El short que llevo es más corto que el del verano pasado, y en la pierna asoma el tattoo de un revolver. ¿Dónde quedó aquella muchacha que luchaba por la paz y por un mundo mejor? se preguntan. Esa muchacha sigue luchando, pero en el bando de los que seremos vencedores: en el bando de los obreros, de las mujeres trabajadoras, de lxs inmigrantes, de lxs oprimidxs. Estoy junto a quienes luchan por la verdadera libertad.

En frente, en la otra vereda, están ellxs, que predican libertad en Cristo, mientras les atan las manos a los pobres y oprimidos. Mientras, literalmente, los pobres juntan sus manos callosas de tanto trabajar, para rezar, los líderes espirituales tienen las manos suaves (ay, me da tanto asco recordar la textura de las manos del pastor de la iglesia de mi infancia) que meten en los bolsillos de sus trajes aterciopelados y también suaves, para sacar billetes nuevos y también suaves, para gastar en lo que se les ocurre para seguir llevando su placentera, ociosa y SUAVE vida de mierda.

Tres cosas nuevas he aprendido en el año que pasó, que cambiaron mi forma de pensar el mundo. Aprendí a percibir el mundo - lo que se dice, lo que leo y miro- con una PERSPECTIVA CRÍTICA. Aprendí a leer entre líneas desde una PERSPECTIVA DE CLASE. Eso vale para pensar los roles de las instituciones y las relaciones sociales, y verlo cotidianamente en la realidad: casos de gatillo fácil, progresiva privatización de la educación, casos de abusos sexuales, de redes de trata y prostitución, talleres textiles clandestinos, compañerxs precarizadxs, homolesbotransfobia que termina en asesinato, feminicidios, desaparición de personas en plena democracia, etc etc. Pensar estos fenómenos y circunstancias para luego ver cómo intervenir y desde qué lógica, es una de las cosas que he aprendido como militante.

Además, he aprendido a mantener una postura más crítica hacia adentro del partido en el que milito, el PTS.  Si leyeron el primer post de este blog, se darán cuenta de que la emoción y la novedad de militar no me permitía tener una postura crítica. A través del tiempo voy adquiriendo conocimientos y herramientas que me permiten estar de acuerdo o no con algunas ideas o decisiones. No se debe idealizar a lxs camaradas, al contrario. Hay que ayudarse mutuamente para corregir errores, para tomar lecciones de las derrotas (y aciertos) del pasado, que luego nos ayuden a intervenir mejor en el futuro. Nos necesitamos los unos a los otros para poder avanzar de conjunto. Necesitamos que la tradición trotskista, y todos su acerbo cultural, no se pierdan, sino que se transmitan a las nuevas camadas de militantes. Por otro lado, necesitamos que las nuevas camadas le impriman nuevos bríos al partido, a partir de iniciativas novedosas, creativas y audaces.


En segundo lugar, algo que aprendí, y sigo aprendiendo, es ODIAR. Para alguien que estuvo acostumbrada a pensar todo en términos de amor, es un gran avance. Me atormentan frases del pasado como Dios ama al homosexual pero no a la homosexualidad, Dios permite las muertes pero te ama, Dios es celoso, no vas a encontrar al amor de tu vida si primero no amás a Dios, Dios es amor por eso te perdona por mirar chicas, Amá a tus enemigos, poné la otra mejilla, no respondas a los insultos, permanecé callada, sujeta al marido, sujeta al pastor, sujeta a Dios, sujeta a las leyes, arrodillate, juntá las manos, arrodillate, lavá el piso, No juntés las manos, agarrá la escoba, etc etc etc.....
Aprendí a odiar la sumisión, el capitalismo, los patrones, la iglesia, la policía, el machismo, la homofobia, las derechadas.

En tercer lugar, aprendí a AMAR diferente. Que se puede amar a lxs amigxs, que se puede tener sexo con o sin amor, que se puede extrañar y querer mucho a alguien que está lejos. Que el deseo no es algo malo, que se puede desear a la mujer del prójimo. Que la monogamia es funcional al capitalismo y al patriarcado. Que los celos son tan "institivos" y "naturales" como las ganas de tener sexo, y en cambio, eso no justifica las escenas de celos, y en otro nivel, las ganas de tener sexo no justifican las violaciones. Que como seres racionales podemos construir nuevos hábitos, dejando los celos de lado, y abrirnos a una experiencia más libre de la sexualidad. Que elijo como opción de vida las relaciones abiertas. Que elijo concientemente que nadie se proclamará amo o ama de mi goce sexual. Que el amor y el sexo no son monopolios, ni tampoco son para el libre mercado. No me vendo. Soy mía. Aprendí a amarme a mí.

Creo que así puedo resumir lo que fue mi vida en el 2012: Perspectiva crítica, amor y odio. Reflexión y pasión, para encarar la acción. PRAXIS.

4 comentarios:

  1. Bravo Aliz, demasiado joven para tanta madurez! Te felicito a vos y tu blog, bastante original y creativo, habla del porvenir y del presente posible. Yo soy parte de tu otro necesario. Comparto tus comentarios, tu manera de ver el mundo y sobre todo esa rebeldía capaz como la levadura de preparar una nueva hornada.

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  2. Muy bueno Aliz!
    Lore B.

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  3. Me gusto! je, uno se conoce desde otro lugar leyendose...

    aunque no comparto con que los celos son algo natural, aunq luego digas que se pueden combatir.

    ;) seguí compartiendo tus palabras... abrazos

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  4. Me tardo, pero comento.
    Aún así, creo que no haré justicia. Pero me deleité con tanto optimismo crítico, con tanto avance reflejado en alguien a quien uno aprecia.
    Me da como que un poquitín de orgullo, saber que comparto un algo común con una persona como vos.
    Abrazo.

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