miércoles, 22 de agosto de 2012

¡Basta de Violencia hacia las Mujeres!

Organicémonos de manera independiente. Este viernes 24 de Agosto a las 18 hs. todxs en las calles para decir:

¡Basta de Violencia hacia las Mujeres! ¡Basta de Femicidios!

Natalia muestra una filmación de su ex-novio pegándole brutalmente delante de su hija, Mariana denuncia que su ex-pareja la picaneó durante 4 horas, otra mujer está internada porque el ex-marido le disparó, la esposa del baji

sta de Divididos denunció que este le dió una paliza, y tantas que directamente son conocidas cuando pasan a incrementar la cifra de femicidios. Todas noticias de violencia hacia las mujeres correspondiente a los últimos días de agosto. Resulta inevitable estremecerse y llenarse de bronca por las interminables situaciones de violencia que sufrimos las mujeres por el solo hecho de ser mujeres. Las estadísticas marcan que en la Argentina matan a una mujer cada 30 horas producto de la violencia hacia las mujeres y se registran más de 300 denuncias por día en la Provincia de Buenos Aires.
Por propia experiencia o porque lo vivieron nuestras hermanas, amigas, compañeras de trabajo, las mujeres sabemos que el asesinato, que por su magnitud pasó a considerarse “femicidio”, es el hecho más aberrante de una larga serie de formas de violencia: discriminación, maltratos y golpes, violaciones y abusos, desprecio y humillación, son moneda corriente y, en la mayoría de las ocasiones, son silenciados.
Falsamente llamada “violencia domestica”, como dicen los medios, la justicia y la policía; esta violencia se ejerce en todos los ámbitos. Es repugnante ver cómo desde los medios se nos trata como objetos sexuales, y luego en los lugares de trabajo millones somos explotadas con contratos precarios, desarrollando las peores tareas con los peores salarios y víctimas del acoso sexual.

El femicidio que comete el Estado con sus leyes e instituciones misóginas

Los casos conocidos semana a semana y la lucha de los movimientos de mujeres lograron que los medios se hicieran eco y hagan visible por momentos lo que cotidianamente, desde hace años, el Estado, la Justicia y esos mismos medios trataron de invisibilizar.
En abril, el Congreso aprobó penas más duras en el Código Penal para quien cometiere femicidio: ¿Esto soluciona el problema? El gobierno se llena la boca con discursos contra la violencia hacia la mujer, pero el propio Estado es un femicida serial. ¿Quién sino es responsable de la muerte de miles de mujeres pobres, jóvenes de los barrios populares, trabajadoras inmigrantes, niñas y adolescentes abusadas que no tienen otra posibilidad que someterse a las horripilantes condiciones de un aborto clandestino? ¿Quién sino es culpable de la revictimización de las víctimas al denunciar la violencia? Es el Estado capitalista y sus instituciones quienes ejercen la violencia cuando una mujer se decide a denunciar su situación. El kirchnerismo está absolutamente en contra de hacer prosperar alguna medida tendiente a despenalizar o legalizar el aborto, siquiera parcialmente, como lo muestra la negativa oficial para que prospere el aborto no punible en casos de violación.
A su vez, la revictimización de las mujeres agredidas es lugar común en las denominadas “comisarías de la mujer”. Aquellas que se acercan a denunciar son atormentadas con procedimientos judiciales lentos, dolorosos e injustos, porque se centran en investigar a la víctima, presuponiendo que “algo habrá hecho” para que le suceda lo que le sucedió. Exigimos que el Estado brinde las herramientas necesarias a las víctimas para sortear las dificultades que se le presentan en su vida cotidiana como lo son: la vivienda, el trabajo, crianza de los niños, entre otros, para no volver a caer en manos de sus victimarios.
De todas maneras, el rol de la justicia no puede sorprendernos. Mucho menos, el rol que juega la policía. Estas instituciones son las que, acompañando las directivas del gobierno, militarizan los barrios, criminalizan la protesta social, reprimen a los que salen a luchar y matan a los que pelean por sus derechos como los hermanos Qom en Formosa o los compañeros del Parque Indoamericano.

Lo que quedó del discurso feminista de Kristina y su famoso “siglo de las mujeres”…

Durante los gobiernos de Néstor y Cristina ya murieron casi 3.000 mujeres por causas evitables. Cristina que hizo bandera en sus discursos de la cuestión de género, basada en su condición de mujer, hoy le otorga el beneficio de salidas transitorias a Eduardo Vázquez, asesino de Wanda Taddei llegando al colmo del cinismo al afirmar que las salidas para participar de sus actos políticos organizados por la agrupación K “Vatayón militante” se dan en el marco de un plan de “reinserción social”. Es una hipocresía que hable de eso cuando sabemos que las cárceles están abarrotadas de pobres, en su mayoría jóvenes, y que allí dentro se practica la tortura, la humillación y las peores bejaciones provocadas por la maldita policía y todo su aparato represivo. Este hecho merece el repudio de las mujeres, de las organizaciones de DD.HH., de lxs que luchamos por los derechos de las mujeres y los partidos de izquierda.
Hay que gritar bien fuerte que la esclavitud laboral y la prepotencia patronal también son violencia, de esto tampoco Kristina dice una palabra… cómo va a decirlo si su gobierno es el campeón de hacer pasar por bondad una violencia hacia las mujeres y la juventud trabajadora, como el trabajo en negro y precario y la inestabilidad laboral de los contratos basura.
La indignación tenemos que transformarla en un gran movimiento de lucha contra la violencia hacia las mujeres y la discriminación laboral, dando un gran paso para superar la opresión y la explotación. Debemos exigir subsidios acordes a la canasta familiar para las víctimas de violencia desocupadas o de bajos recursos, acceso a viviendas dignas y trabajo para todas. Estos pasos son indispensables para empezar a combatir la violencia contra las mujeres. Tenemos que tomar el ejemplo de las mujeres trabajadoras y estudiantes que se organizan en sus lugares para enfrentar los acosos y los abusos. Como las compañeras de la comisión interna de Kraft que ante el abuso de un supervisor, obreros y obreras pararon la planta para enfrentarlo. Las mujeres necesitamos organizarnos en las escuelas, las fábricas y en todos los establecimientos de trabajo y estudios de manera independiente de las burocracias sindicales, porque sabemos que estos parásitos son cómplices de las patronales. Las mujeres necesitamos organizaciones fuertes que levanten las banderas contra la opresión, necesitamos organizarnos en partidos de trabajadores sin patrones.
Todo tipo de violencia hacia la mujer tiene que ser enfrentada por nosotros, trabajadoras y trabajadores, porque cada vez que una mujer es golpeada, humillada, violada este sistema de opresión y explotación se fortalece.
Por esta razón desde desde Pan y Rosas y la Juventud del PTS, repudiamos estos hechos de violencia hacia las mujeres sabiendo conscientemente que en una sociedad como en la que vivimos no tendremos plena seguridad de acabar con ella. La violencia hacia las mujeres es funcional a este sistema capitalista y patriarcal, basado en la miseria y la explotación de millones de seres humanos que impone una minoría parasitaria sedienta de ganancias. No podemos dejar la solución a nuestras demandas en manos de esta justicia misógina y para unos pocos, ni en la policía asesina que maneja las redes de trata y prostitución. Es por todo esto que desde Pan y Rosas y la JPTS invitamos a todas las mujeres trabajadoras, amas de casa y estudiantes a que nos organicemos para terminar con el capitalismo, que se ha valido de la milenaria opresión a la mujer para ejercer su dominio.

Este viernes 24 de Agosto ta las 18 hs.todxs en las calles para decir:

¡NI UNA MUERTA MÁS!

¡BASTA DE RELACIONES PATRIARCALES, BASTA DE MISOGINIA, BASTA DE VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES!

AGRUPACIÓN DE MUJERES PAN Y ROSAS JUVENTUD DEL PTS

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